Teodoro J. Martínez fue el médico que trató a Alba.
Desde su primer año de vida hasta el último, sólo 4 años después, Teodoro trató su tumor y su humor, fue su médico y su amigo.
Os pediría que leyerais esta historia de un médico que entiende que sus clientes son también personas.
Un artículo conmovedor escrito en colaboración con el Centro de Colaboraciones Solidarias
Gracias a Patricia Colón por enviármelo.
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Gracias por el enlace, señor Eslava… Es un honor estar colgado en su web, que descubrí mientras me documentaba para realizar este artículo. Parece que el círculo se cierra
PD.: Por cierto, uno de mis mejores amigos se apellida Ramírez, pero no soy yo
Gracias a ti Teodoro, tu testimonio resulta inspirador. Seguiré de cerca tu blog porque no es el único artículo que me ha motivado.
Corregido el apellido, disculpa.
Lo único que faltaba es que tuviésemos que disculparnos por cada letra que al ordenador le diera por cambiar… Un abrazo.
Una cosa es cambiarse la letra y otra de familia : )
Un abrazo